Visitando el Museo

martes, 23 de febrero de 2010

Hace unas semanas me lance a diferentes puntos culturales, por puras casualidades lo admito, y no es que no me guste, a veces simplemente no hay tiempo.

En fin, fui a dar a Bellas Artes, al Museo de San Idelfonso, y al Africam Safari... lo sé, nada que ver, pero así fue, todo en un fin de semana bastante madreador.

De las exposiciones más impresionantes que recuerdo resaltan dos: "La muerte de Dios" de Demian Hirst y "Ashes and snow" de Colbert. Si bien lo que ahí se exponía me encantó, algo que no puedo olvidar era el ambiente poco opresor que se sentía al recorrer la exposición.

Lo digo principalmente porque en esta visita a Bellas Artes, las personas de seguridad eran literalmente unos perros, siguiendo a los visitantes cual rateros, y dando "indicaciones" de la forma mas grosera que Dios les daba, a las cuales tuve que responder con la misma amabilidad recibida, porque honestamente si algo me irrita es el trato pendejo sin motivo... En fin, de ahí a San Ildefonso, si la exposición no tenía nada que ver con la anterior, el trato fue muy similar - sin mencionar a los snobs que abundaban - total que entre miradas matadoras y comentarios poco amables se dió la conversación con uno de los encargados de la seguridad en el museo y ahí estuvo el meollo de todo...


Le dije al señor - amablemente aclaro- que las personas reaccionarían mejor a sus "peticiones" si las hiciera de mejor forma, como que se sacó de onda, se asombró o no se y nos ofreció un intento de disculpa, nos platicó el comportamiento de algunos visitantes a la expo, en verdad nefasto.

Por ejemplo, en esta exposición de Anthony Gormely una de las salas, básicamente era un cuarto cubierto de rebanas de pan blanco, más de 500 rebanadas tostadas, y colocadas en forma de tapiz, enceradas para evitar el olor de la descomposición natural del pan.



Bueno, pues en esas rebanas las personas pegaron chicles... ¿Para que? o ¿Por que? no lo se, por ocio y aburrimiento seguramente, por ignorancia, por pendejismo puro; de las placas con el nombre de las piezas arrancaron o rayaron letras, en las urnas donde se solicitan contribuciones al museo : bolsas de papitas, papeles, publicidad...



Y es cuando uno dice "¡ Con razón lo tratan a uno como naco!".

Yo en verdad no entiendo para que van personas así a los museos, la cultura de por sí ya es cara en nuestro país, sobre todo considerando que los mexicanos pagamos más por entrar a un museo, exposición o centro cultural que un extranjero - por aquello de la devaluación de nuestra moneda- y entrar para hacer esas tarugadas nos deja todavía en una posición de ignorancia mayor.

Siempre he sido partidaria de que el trato que uno recibe en los lugares culturales influye mucho para que las personas regresen o visiten otros, y este trato casi siempre es grosero o por lo menos hostil, pero cuando uno ve del otro lado del vaso, ese trato esta terriblemente justificado por el comportamiento de la mayoría de las personas.

Por favor, hagamos conciencia, si tu eres de esos del montón: pega los chicles en tu cabeza, o borrale letras a la marca de tu auto, pero no estes jodiendo lo que es para todos, habemos personas a las que sí nos interesa aprender y conocer cosas nuevas.