De promesas y sus fallas

jueves, 24 de diciembre de 2009

Llevo algunos días pensando en esto, en realidad lo he pensado toda mi vida, pero son de esas cosas que vienen y van y regresan y te golpean con fuerza cuando la vida así lo quiere.

Hace unos meses hablaba de las palabras, de su fuerza , de los diferentes tipos de palabras, y también hablaba de las mentiras, de los motivos "justificables" que nos llevan a mentir, etc. Hoy les encuentro amplia relación con una palabra que me hace mucho ruido: promesas.

En epocas navideñas el aire se llena de promesas falsas, del amigo, del novio, del vendedor de productos, de los jefes, de los empleados... en fin.

Entre otras conotaciones no muy diferentes:

prometer.

(Del lat. promittĕre).

tr. Dicho de una persona o de una cosa: Dar muestras de que será verdad algo.

tr. Asegurar la certeza de lo que se dice.


Casi todos, o eso espero, conocen perfectamene lo que una promesa significa, creo que el problema esta en entender, que cuando hacemos una promesa tambien estamos haciendo un compromiso:

compromiso.

(Del lat. compromissum).


m. Palabra dada.
m. Obligación contraída.

Una promesa es como un contrato , el contratista (el que hace la promesa) esta asegurandole al contratado (el que recibe la promesa) que algo se llevara a cabo o no. La mayoría de las promesas son al aire, rara vez hay un papel de intermedio que respalde y comprometa al contratista a cumplirla, y nuevamente insisto en el olvidado y pisoteado poder de la palabra.

En mi vida he recibido promesas de todo tipo, laborales, de amistad, de pareja y creo que del 100% de las mismas, si me han cumplido el 30% es mucho... es triste, por que lo mas importante de una promesa es que usualmente el contratado, cree en la certeza de lo que se promete y por lo tanto espera que se cumpla cuando llegue el momento. Es totalmente algo mas sentimental que tangible - no por eso menos real y sustancial- por eso tienen tanto poder.

Mentiria si afirmara que siempre he creido en las promesas que me han hecho, primero por que depende mucho de quien sea la persona que la haga, segundo que las promesas, como las mentiras y las palabras, tienen grados, hay promesas muy sencillas -incluso vanales- que practicamente se olvidan con el tiempo o si se rompen uno de plano ni pelea , pero hay promesas importantes de esas que -yo diria a manera de horrocrux- llevan un pedazo del alma, el problema es cuando ese pedazo no es de ambas partes y viene la desilusion del contratado.

¿Por que del contratado? por que considero que es más fácil hacer una promesa que creer en ella. Ejemplo, muchas promesas se dicen de la forma mas inadecuada: bajo presión. Se hacen en momentos de angustia, dolor, temor, culpa, etc. Entonces el contratista en un afán de librar y calmar la situacion suelta la lengua a diestra y siniestra , pero en realidad no conllevan un compromiso, es unicamente una salida - OJO esto no quiere decir que tengan menos validez, uno esta angustiado no tarado, la conciencia no se pierde, a menos que haya otro factor como el alcohol pero eso es otra cosa- en cambio en una situación así el contratado seguramente creera y pondrá sus esperanza en el cumplimiento de esa promesa que fue hecha con tanta ligereza...

Entonces viene lo inevitable...¿Por que se rompe una promesa?... ciertamente el hecho de que se hagan en las situaciones menos propicias es un factor importante, pero no es solo el momento o las condiciones, por que también hay promesas que se hacen con toda calma, pero que aun así se rompen... en lo personal alguna vez fui de promesas ligeras, prometia algo y lo olvidaba , pero después me toco a mi... la decepcion me toco y me di cuenta de lo importante que eran mis palabras a veces para otras personas.


Ahora trato de cumplir lo que prometo, pero mas aun de no prometer lo que sepa que no podre cumplir, muy dificil, no siempre se logra. No creo que haya una formula correcta para evitar la decepcion pero hay ciertas cosas que si las pensaramos antes de prometer algo nos evitarían muchos problemas:

1.No prometer lo que sabes que en realidad no quieres hacer - o dejar de hacer- por salirte de un problema.
2. No prometer bajo presión.
3.No prometer en nombre de otros o por cosas que no podemos controlar, una promesa debe limitarse a nuestras acciones ( esas si las podemos controlar)
4. Si prometer cuando en realidad quieres hacer ese compromiso contigo y con otra(s) persona(s)
5. Si prometer cuando poner un pedazo de tu alma en cada palabra de esa promesa
6. Si prometer cuando sabes que la mayor parte de la promesa dependerá de ti
7. Sobretodo si prometer cuando estas conciente plenamente de que lo haces y que es tu decision con todo el compromiso y responsabilidad que conlleva.

Definitivamente la vida sería mas fácil si las promesas se hicieran bajo un tipo de sello legal, la gente relamente se detendría a pensar cuando habla, pero no es asi, solo nos queda detenernos, pensar... y entonces hablar.

La cosa es que la vida no es estática, y a veces se transforma de tal forma que no nos queda más que romper esas promesas, incluso hechas a nosotros mismos. Ya lo dice la rola... "No puedo pedirle lo eterno a un simple mortal"... (xD)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

mmm todo eso es tan cierto...
pero ke nos keda? seguir keiendo en las promesas? o no darle tanta importancia....

Slash dijo...

muy cierto...
como dijo cortana al buen master chieff(si aunque suene geek de halo pero es cierta esa frase)
"no hagas promesas a una chica si no vas a cumplirlas"

[abriL g karera] dijo...

Muy cierto
y lamento decir que no suelo cumplir muchas de las promesas
muchas por los factores que has mencionado, poca importancia, vanales, falta de tiempo

ahora no prefiero no prometer nada
ya he herido demasiado

saludos!